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jueves, 22 de enero de 2009

175 Aniversario del Nacimiento del Venerable D. José Gras

DAMOS GRACIAS A DIOS POR EL DON DE LA VIDA Y
OBRA DEL P. GRAS.
Nacía el 22 de Enero de 1837 en el pueblo de Agramunt en Lérida.
Fue Canónigo del la Abadia de Sacromonte en Granada durante más de 50 años.
Fundador de la Academia y Corte de Cristo, cuyo fin "es demostrar que siendo Cristo, Rey de la ciencia y de la virtud, ha de reinar sobre todas las aspiraciones de la humanidad".
En 1876 funda el Instituto Relligioso de las Hijas d eCristo Rey, la educación la considera un apostolado.
"Para educar con éxito a los niños, conviene suavizar la voz todo lo posible y corregirles con tono familiar y bondadoso, de tal suerte que ellos comprendan y sientan que se les ama, pues el amor es el resorte más poderoso para influir en los niños. El amor les hace respetuosos y confiados en lo que el profesor les dice. Los niños están pendientes siempre de los labios de quien los ama. Es más para enseñar y educar niños, es preciso amarles; nada como el amor contribuye a dar con todos los resortes que más poderosamente los mueven.
El amor enseña a enseñar. El amor ennoblece y perfecciona al profesor y hace buenos a los niños".
(El Bien 1888)
Se ha dicho de él que fue: Un Apóstol incansable del Reino de Cristo, un luchador tenaz en la defensa de la Verdad, que pasó haciendo el bien sin hacer ruido.
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martes, 10 de junio de 2008

SOMOS LUZ DEL MUNDO


En el evangelio de hoy, Jesús nos dice: “Vosotros sois la luz del mundo (…). Se enciende una vela para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa”.
Por tanto, estamos llamados a hacer resplandecer la luz de Dios delante de nuestros hermanos y hermanas. Nuestra vida, con sus obras buenas, y haciendo el bien, debe ser testimonio de que Cristo reina en nosotros y desde Él r tiene sentido todo lo que hacemos.
Hoy recodamos las palabras que José Gras, dirigió a los miembros de la Academia y Corte de Cristo en 1870:

“Nosotros nos asociamos, para defender la verdad, difundir su luz, practicar el bien y hacer sentir su soberano amor. Todos aclamamos a Cristo como nuestro Rey divino, todos lo confesamos nuestro Padre, conociendo que Él solo, con su infinito poder y misericordia puede salvar nuestras almas y aliviar los males que aquejan a los pueblos, tratamos de hacer oír la voz de nuestra asociación...”

Somos la luz del mundo, ¡alumbremos!

viernes, 30 de mayo de 2008

OREMOS CON LAS PALABRAS DE J. GRAS


Al finalizar el mes de mayo, hagamos nuestras las expresiones de J. Gras en su libro " El Paladín de María"

"Haced Señora que en adelante sólo busque apoyo en la firmeza inquebrantable del Sagrado Corazón de Jesús y en vuestro maternal cariño"

"Que tus ojos, oh María, jamás nos abandonen, que tus manos siempre nos guíen, que tu corazón, en todo momentos nos bendiga".

"Vuelve con sinceridad tus ojos a María; ama y cree".

lunes, 26 de mayo de 2008

132 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DE LAS HIJAS DE CRISTO REY



En 1876, el 26 de mayo, nace el Instituto religioso "Hijas de Cristo Rey" con la misión de "hacer reinar a Cristo en el individuo, en la familia y en la sociedad, a través de la educación cristiana de la infancia y la juventud".

En Granada (España), y concretamente en la Abadía del Sacromonte, fue el lugar donde empezó a gestarse el Instituto en la mente y en el corazón de un canónigo, don José Gras y Granollers, de origen catalán, escritor infatigable, periodista, educador y siempre con la idea de y el deseo ardiente de hacer reinar a Cristo.

Después de 132 años las Hijas de Cristo Rey se encuentran en diversos países: Albania, Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, España, Italia, Perú, Senegal y Venezuela. En colegios, escuelas hogares, residencias universitarias, obras parroquiales y sociales, dispensarios y talleres de promoción, continúan educando niños, adolescentes y jóvenes para que sepan vivir su fe cristiana y dar testimonio de ella en la sociedad y, de este modo, convertir en realidad el lema que consideran síntesis de su vivir y actuar: "Cristo reina"

martes, 6 de mayo de 2008

Convivencia Vocacional Venezuela 2008: “Deja tus redes y SIGUEME…”


El viernes 02 de mayo nos encontramos en la noche en la casa de Valencia, estado Carabobo para comenzar a caminar todas juntas y decirle SI aquí estoy Señor.
Nueve jovenes de las diferentes casas del país nos reunimos con un lema en comun: “Deja tus redes y sigueme…”, y comenzamos una busqueda de lo que el Señor nos pide, una respuesta desde lo que somos y vivimos.
La primera noche la tuvimos una interacción libre, rapidamente las jovenes se identificaron unas con otras de una manera informal, lo que ayudo a que en el trabajo tuvieran una interacción muy satisfactoria.
El sábado nos levantamos tempranito, fuimos a la Eucaristía y desayunamos, y con energía comenzamos a trabajar. Tuvimos cantos e intercambio de opiniones sobre las llamada de Dios y lo que Él desea de cada una. Trabajamos los diferentes tipos de vocaciones y terminamos en la tarde con la Espiritualidad y Carisma de la Hija de Cristo Rey. Finalizamos la noche con “Las dos palabras” del Padre José Gras.
Para ellas ha sido una experiencia hermosa, donde nos dimos cuenta de que ”Dios no es un escape sino una opción de vida”, ya todas montadas en la barca, nos hemos puesto a remar y tenemos como capitan a Jesús, que de ahora en adelante nos llevará a seguir buscando la voluntad de Aquel que nos ha llamado para contruir con Él, el reino de Dios.
Olimar Naranjo Torres

martes, 18 de marzo de 2008

FELICIDADES EN EL DÍA DEL VENERABLE DON JOSÉ GRAS Y GRANOLLERS


José GRAS Y GRANOLLERS, (1834-1918). Sacerdote, apóstol de la Realeza de Cristo, fundador del Instituto religioso Hijas de Cristo Rey.Nació en Agramunt (Lérida), el 22 de enero de 1834; murió el 7 de julio de 1918, en Granada.Estudió la carrera eclesiástica en Barcelona, donde fue ordenado sacerdote el 20 de marzo de 1858. En los dos primeros años de su sacerdocio desempeñó la cátedra de Teología Dogmática en el Seminario Conciliar de Tarragona. Entre 1860 y 1865 vivió en Madrid y Écija (Sevilla), ocupado en diversas actividades apostólicas.En 1866, siendo coadjutor de la Iglesia parroquial de S. José de Barcelona, ganó por oposición una canonjía en la Abadía del Sacro Monte de Granada, ciudad en la que vivió hasta su muerte. En el Seminario anejo a la Abadía fue durante más de cincuenta años profesor de Historia de la Iglesia.Escritor infatigable, su primera actividad como tal la expresó en el periodismo que empezó a practicar siendo aún seminarista, como redactor del periódico de Barcelona La España Católica y, más adelante, en Madrid, de La Regeneración, colaborando asimismo, con numerosos artículos, en otros periódicos y revistas. Su labor en la prensa católica fue muy apreciada en España y algunos de sus artículos en defensa del derecho de Cristo a reinar en el mundo, fueron publicados en la revista italiana Il Regno di Gesù Cristo y en la francesa Le Regne de Jésus Christ.En noviembre de 1866 fundó en Granada la asociación religioso-literaria Academia y Corte de Cristo, con un doble fin, la adoración y reparación a Cristo Rey en la Eucaristía y la defensa científica y literaria de la divinidad de Cristo y restauración de su Soberanía en el mundo. Para poner en práctica los fines de la Asociación, funda en 1867 la revista de divulgación religiosa, El Bien, que publicó hasta su muerte en 1918.Verdadero apóstol de la Realeza de Cristo, toda su vida y obra la dedicó a defenderla y darla a conocer, sobre todo a través de su actividad como escritor.Además de sus artículos periodísticos, escribió cuatro libros devocionarios y bastantes opúsculos, sobre temas candentes de la época.En 1876, para salir al paso de la enseñanza laica establecida en España, fundó en Granada el Instituto religioso de las Hijas de Cristo Rey, con la misión de hacer reinar a Jesucristo en la familia y en la sociedad, a través de la educación cristiana de la infancia y la juventud.De sus escritos cabe destacar, además del libro El Paladín de Cristo (1865), escrito para defender la divinidad de Jesucristo, negada por Renan en su Vida de Jesús, los opúsculos : La Europa y su progreso frente a la Iglesia y sus dogmas (1863), La Iglesia y la Revolución (1869), La Corte del Rey del cielo (1870), El Salvador de los pueblos (1872) y Las Hijas de Cristo, apostolado social de la mujer (1885).El 26 de marzo de 1994 fue promulgado el Decreto sobre la heroicidad de sus virtudes.

viernes, 25 de enero de 2008

CORAZONES RENOVADOS




“Ciertamente que hoy el mundo…, como en tiempo de San Pablo, considera como locura la cruz y apellida visionarios a los que quieren que Cristo crucificado reine gloriosamente y sea universalmente adorado y bendencido…
El mundo necesita solamente un poco de abnegación, un poco de reflexión sobre sí mismo, un poco de sacrificio voluntario, una ráfaga victoriosa de luz, un pequeño movimiento de conversión hacia su Maestro y Redentor divido, he aquí lo que necesita el mundo”
( Opúsculo de 1868 de J. Gras)

Muchas veces en nuestro caminar en la fe, nos tienen que pasar como a San Pablo: Ante el anuncio y la urgencia de restaurar el reinado de Jesucristo, sólo cabe la conversión. El encuentro con Jesús levanta nuestra esperanza, y ésta tiene que ponernos en movimiento parar construir un mundo mejor que sea bueno para todos.

Hoy, en el mundo que nos toca vivir, los cristianos estamos llamados a dar testimonio de nuestra fe en Jesucristo, desde el respeto, el diálogo y la comunión

Hoy que celebramos la conversión de San Pablo pidamos se nos conceda un corazón nuevo y renovado :

Señor, tú quieres la verdad en el fondo del ser; en el secreto de nuestro corazón; tú nos enseñas la sabiduría.
Haz que nos animemos mutuamente en los caminos de la unidad.
Muéstranos las conversiones necesarias para la reconciliación.
Da a cada uno un corazón renovado, un corazón verdaderamente ecuménico;
así te lo pedimos. Amén.

martes, 22 de enero de 2008

175 AÑOS DE SU NACIMIENTO




José GRAS Y GRANOLLERS, (1834-1918). Sacerdote, apóstol de la Realeza de Cristo, fundador del Instituto religioso Hijas de Cristo Rey.
Nació en Agramunt (Lérida), el 22 de enero de 1834; murió el 7 de julio de 1918, en Granada.
Estudió la carrera eclesiástica en Barcelona, donde fue ordenado sacerdote el 20 de marzo de 1858. En los dos primeros años de su sacerdocio desempeñó la cátedra de Teología Dogmática en el Seminario Conciliar de Tarragona. Entre 1860 y 1865 vivió en Madrid y Écija (Sevilla), ocupado en diversas actividades apostólicas.
En 1866, siendo coadjutor de la Iglesia parroquial de S. José de Barcelona, ganó por oposición una canonjía en la Abadía del Sacro Monte de Granada, ciudad en la que vivió hasta su muerte. En el Seminario anejo a la Abadía fue durante más de cincuenta años profesor de Historia de la Iglesia.
Escritor infatigable, su primera actividad como tal la expresó en el periodismo que empezó a practicar siendo aún seminarista, como redactor del periódico de Barcelona La España Católica y, más adelante, en Madrid, de La Regeneración, colaborando asimismo, con numerosos artículos, en otros periódicos y revistas. Su labor en la prensa católica fue muy apreciada en España y algunos de sus artículos en defensa del derecho de Cristo a reinar en el mundo, fueron publicados en la revista italiana Il Regno di Gesù Cristo y en la francesa Le Regne de Jésus Christ.
En noviembre de 1866 fundó en Granada la asociación religioso-literaria Academia y Corte de Cristo, con un doble fin, la adoración y reparación a Cristo Rey en la Eucaristía y la defensa científica y literaria de la divinidad de Cristo y restauración de su Soberanía en el mundo. Para poner en práctica los fines de la Asociación, funda en 1867 la revista de divulgación religiosa, El Bien, que publicó hasta su muerte en 1918.
Verdadero apóstol de la Realeza de Cristo, toda su vida y obra la dedicó a defenderla y darla a conocer, sobre todo a través de su actividad como escritor.
Además de sus artículos periodísticos, escribió cuatro libros devocionarios y bastantes opúsculos, sobre temas candentes de la época.
En 1876, para salir al paso de la enseñanza laica establecida en España, fundó en Granada el Instituto religioso de las Hijas de Cristo Rey, con la misión de hacer reinar a Jesucristo en la familia y en la sociedad, a través de la educación cristiana de la infancia y la juventud.
De sus escritos cabe destacar, además del libro El Paladín de Cristo (1865), escrito para defender la divinidad de Jesucristo, negada por Renan en su Vida de Jesús, los opúsculos : La Europa y su progreso frente a la Iglesia y sus dogmas (1863), La Iglesia y la Revolución (1869), La Corte del Rey del cielo (1870), El Salvador de los pueblos (1872) y Las Hijas de Cristo, apostolado social de la mujer (1885).
El 26 de marzo de 1994 fue promulgado el Decreto sobre la heroicidad de sus virtudes.

domingo, 25 de noviembre de 2007

A CRISTO REY























Bendito seas, Dios todopoderoso,
en Jesucristo, tu Hijo amado.
Él, hecho obediente hasta la muerte,
fue constituido Rey del universo.
Su nombre está sobre todo nombre.
Su Reino es eterno y universal
como el amor en que se funda:
un Reino de verdad y de vida,
un Reino de servicio y humildad,
un Reino de santidad y de gracia,
un Reino de justicia, de amor y de paz.


Reconocemos y proclamamos hoy, Padre,
la realeza única de Jesús.
A su luz cobran un sentido distinto
nuestras ideas de poder y de mando.
Él es el rey humilde, que, desde la cruz,
atrae a sí todas las cosas.


Él es el pastor bueno,
que da la vida por los suyos.
No vino ha ser servido y agasajado,
sino a servir y renunciar a sí mismo.
Él no domina desde arriba,
como los gobernantes de este mundo,
sino que se pone a la altura de los pobres y humildes,
para elevarnos a todos, haciéndolos hijos de Dios.


Él es el amigo fiel.
Su fuerza es la confianza en el Padre
y en la humanidad entera.
Su ley es el amor.


Nos dirigimos a Ti, Padre, y te pedirnos
para que sea reconocida la dignidad
y la igualdad de todos ante el único Rey y Señor, Jesucristo.
Agradecidas por tu Hijo y por el Reino
que en El has preparado para todos,
queremos dar a Cristo, nuestro Rey
y, con Él a Ti, su Padre y nuestro Padre,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor, bendición y gloria,
ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén